Me llamó mi amigo Armando (Papá Hawaii) y me dijo: "En mi trabajo hay 2 tablas de surf hechas polvo y las van a tirar... ¿Las quieres?"
No encontré el momento para salir pitando a verlas. Cuando llegué al lugar lo que vi fué una especie de tabla deslizante con motor la cual estaba inservible y también una tabla de Windsurf muy estropeada y por la pinta, muy antigua. Qué decepción!
Pero al darle la vuelta, tenía estas 3 quillas ochenteras. Qué alegría!

Menos mal que tenía un destornillador en mi mano para quitarlas de la tabla...
Después de lavarlas y encerarlas, están nuevas.